3.7. Inserción en el contexto politico-administrativo

 

3.8. Zonas de Amortiguación, Conceptos e Implementación

3.8.1.Integración del área protegida en el contexto regional y local

El PN-ANMI Madidi se encuentra ubicado territorialmente en la jurisdicción de cinco Municipios: San Buenaventura, Ixiamas, Guanay, Apolo y Pelechuco; además cuenta con la presencia de 78 comunidades campesinas e indígenas, representadas por sus organizaciones matrices, es decir, las Federaciones Campesinas de las Provincias de Abel Iturralde, Franz Tamayo y Larecaja, como también por los Consejos Indígenas. Es importante mencionar que existen varias demandas para la constitución de Tierras Comunitarias de Origen, tal el caso de: Tacana, Tacana II, Araona, Muchanes, Lecos Apolo, Lecos Larecaja y San José de Uchupiamonas.  Como puede verse, se trata de un complejo escenario, donde confluyen diversos actores regionales y sociales.

 

En cuanto a ciertos elementos que pueden ser considerados como oportunidades para la gestión del Área Protegida, provenientes desde la del ámbito  municipal, se tiene el hecho de  que existen procesos de planificación en los municipios de Guanay y Apolo, como también avances en aspectos conceptuales e instrumentales en gestión ambiental municipal, procesos apoyados por el PDCR II. De igual modo hay que resaltar la presencia de mancomunidades, como son las del Norte Paceño, donde participan los municipios de Ixiamas, Apolo y Guanay, y el municipio de  Pelechuco que forma parte de la Mancomunidad de Apolobamba. Existe también la iniciativa de conformar una mancomunidad entorno al PN-ANMI Madidi, donde participaran los cinco municipios involucrados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto 53. Taller  Plan de Manejo del PN y ANMI Madidi (Evelio Romay)    

 

En el marco de este complejo contexto regional, y bajo la premisa de que el involucramiento de las instancias sociales e institucionales del nivel local es imprescindible para el cumplimiento de los objetivos del Área Protegida, es necesario identificar y potenciar mecanismos de articulación entre el Parque, los municipios y los actores sociales, tal el caso de las zonas de amortiguación, las mancomunidades municipales, la distritación municipal, las TCOs y la creación de Áreas Protegidas Municipales entre otros.

 

3.8.2. Zonas de amortiguación externa como espacio de gestión e integración territorial

 

Las zonas de amortiguación externas están concebidas como espacios aledaños o no a las áreas protegidas funcionalmente relacionadas con ellas. En ellas se realiza una gestión integral que contribuye a la viabilidad y a la integración territorial de éstas mediante el desarrollo y potenciamiento de las relaciones ecológicas, socioculturales, económicas y político administrativas entre el área protegida y la región en la que se encuentra (PMAPZA- SERNAP-GTZ 2003).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto 54. Virgen del Rosario (WCS, Programa Paisaje)                        

 

Considerando que las zonas externas de amortiguación están orientadas hacia la viabilidad de las áreas protegidas, se les asignan tres funciones básicas:

 

  1. Ampliar el espacio de conservación del área protegida favoreciendo el mantenimiento y la viabilidad de los procesos ecológicos esenciales del área y las relaciones ecológicas entre el área protegida y su entorno.

  2. Mitigar y amortiguar en las zonas externas aquellos usos que tienen impactos negativos sobre los valores y objetivos de conservación del área protegida mediante la promoción, la oferta y el incentivo de intervenciones de desarrollo sostenible.

  3. Brindar oportunidades de desarrollo desde los potenciales que supone la presencia de un área protegida (Ibíd.).

 

Para la gestión de las zonas externas de amortiguación es necesario tomar en cuenta dos dimensiones espaciales para la conservación, en un sentido de integrar y articular la gestión del área protegida con el contexto local o regional:

 

 

3.8.3. Consideraciones sobre la gestión de zonas externas de amortiguación

Partiendo de las áreas protegidas como núcleos para la implementación de medidas de conservación, en términos de gestión se requiere de su articulación con otras entidades de gestión territorial como son los Municipios, Mancomunidades y Tierras Comunitarias de Origen por un lado y otros actores sociales como federaciones campesinas y organizaciones indígenas con intereses en el acceso a y aprovechamiento de recursos naturales del área protegida y/o su zona de influencia por otro lado. Estratégicamente, en el caso del PN-ANMI Madidi esta articulación se da a través del Comité de Gestión que - sobre la base de la representatividad, legalidad y legitimidad de los diferentes actores sociales y regionales que lo componen -  se ha convertido en la instancia que aglutina y canaliza la participación de los representantes de las diferentes organizaciones e instituciones locales en la gestión del área protegida.

 

La articulación con los diferentes actores locales en el marco de las zonas externas de amortiguación parte de la identificación de relaciones funcionales, por ejemplo entre las intervenciones de desarrollo económico o social fuera del área protegida y su relación o dependencia con los recursos naturales y/o servicios ambientales existentes al interior del área; estas relaciones muchas veces no son muy claras o fáciles de identificar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto 55. Taller en el Municipio de Apolo sobre Plan de Manejo del PN y ANMI Madidi (Evelio Romay)

 

Es importante considerar los aspectos mencionados a continuación para lograr una gestión integral de la(s) zona(s) de amortiguación externa:

 

3.8.4. El nivel paisaje como estrategia de conservación y su relación con las zonas externas de amortiguación

La planificación estratégica y territorial integrada entre áreas protegidas, TCOs y municipios y sus implicaciones para el contexto regional y local en términos de conservación de la biodiversidad del PN-ANMI Madidi puede verse claramente a través del uso de especies con grandes requerimientos espaciales.  Estas especies paisaje, muchas veces pueden ser consideradas como indicadores del estado de conservación y de la salud del paisaje. Clasificando el paisaje espacialmente desde el punto de vista de especies paisaje como son el cóndor, oso andino o jucumari, vicuña, jaguar, chancho de tropa y surubí como en el caso del paisaje del Norte de La Paz y combinando este análisis con información espacial de los conflictos relacionados al acceso a y aprovechamiento de recursos naturales renovables y no renovables, el enfoque de conservación a nivel paisaje nos permite priorizar el paisaje en términos de intervenciones de conservación, además de ofrecer un enlace elegante entre enfoques basados en amenazas sobre la biodiversidad y enfoques basados en especies focales para la conservación.

El enfoque de conservación a nivel paisaje fortalece y complementa los criterios de vinculación funcional de las áreas protegidas con los diferentes actores sociales regionales a través de zonas de amortiguación externa.  Principalmente, resalta la necesidad de integrar la planificación ambiental y del uso de la tierra llevados a cabo a diferentes escalas (comunal, intercomunal y supracomunal) y juridicciones (áreas protegidas, municipios, concesiones privadas y tierras comunitarias de origen) en un plan de conservación integral a nivel paisaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto 56. Arroyo Arana (WCS, Robert Wallace)

 

En este sentido, el mayor desafío para los próximos años será el nivel de coordinación logrado para la cooperación técnica y financiera de una gama de actores en el paisaje.

 

3.8.5. Zonas de amortiguación externa del PN-ANMI Madidi

La constitución, implementación  y viabilidad de las  zonas de amortiguación externas, requieren de una base territorial, jurídica y administrativa que sustente y haga efectiva  la gestión de las mismas. Este sustento legal, institucional, administrativo y territorial puede lograrse a través de Distritos y Mancomunidades Municipales, TCOs y  Áreas Protegidas Departamentales, Municipales o Privadas, espacios que posibilitan la planificación, el ordenamiento territorial, la implementación de normativa municipal, la administración de recursos, la implementación de una gestión orientada a la conservación y el desarrollo local.

 

En el caso específico del PN-ANMI Madidi se identificarán cuáles son las alternativas o la combinación de alternativas  más apropiadas para hacer efectivas las zonas de amortiguación externas.

 

Un tema clave en la formalización de propuestas espacialmente explícitas de zonas de amortiguación externa es la aclaración de la tenencia de tierras y de los límites del PN-ANMI Madidi, tanto exteriores como entre categorías de manejo.

 

Las acciones relacionadas a la articulación con el contexto local y regional se refieren a los siguientes aspectos:

 

Finalmente, es importante considerar la necesidad de buscar la articulación con políticas nacionales de otorgación de derechos de aprovechamiento minero e hidrocarburífero. 

 

En concreto, los requerimientos de amortiguación del PN-ANMI Madidi son los siguientes:

 

En consecuencia los principales  instrumentos para constituir y consolidar la gestión y territorialidad de la zonas de amortiguación en el PN-ANMI Madidi serían las TCOs, los Municipios y los procesos de distritación  y mancomunación de los mismos. La articulación e integración de estas zonas al contexto local y regional  se debe realizar a través de los mecanismo de participación de los distintos actores locales involucrados.